Y soñé que me besabas.
Cuántas veces he querido decirte lo mucho que te aprecio
como persona. Nunca antes hubiese dicho que un chico como tú, tirado de ropa,
pelo dejado, pantalones caídos y muy pasota, podría tener un atractivo tan
fuerte.
Te conozco desde hace unos años y con el tiempo he ido
descubriendo como eres, lo que te gusta… y puedo decir con una mínima cosa que digas, que sé lo que tienes en tu cabecita. Sé que he hecho
muchas locuras, sé que he actuado sin escrúpulos y no siempre de la manera más
correcta contigo… También soy consciente de que soy joven y que todavía no sé exáctamente lo que
quiero, ni tampoco sé bien como soy.
Lo que sé, y el tiempo me lo ha demostrado, es que a pesar
de los obstáculos, de la distancia y de tus indiferencias… que siento por ti algo
diferente, algo especial. He querido tirar la toalla muchas veces pero no lo he
conseguido. Al final mi vocecita interior siempre quiere luchar.
Sé que no es fácil, que quizá es un sueño y así se quedará…
pero también sé que si crees en ello y lo quieres muy fuertemente, y haces lo
posible por conseguir una pizca de lo que quieres, aunque por el momento no sea
todo, lo puedes conseguir.
La vida me ha sorprendido cuando menos me lo esperaba,
cuando he querido tirar esa toalla… pero al final, después de un acto, pequeñas
señales han surgido y me han demostrado que lo que quieres, se nota, lo que te
gusta, se nota… y tiene que volverte de la misma manera.
Esta noche soñé que te encontraba por sorpresa, en un
supermercado. No me lo podía creer, es la situación que quería que pasase desde
hace tanto tiempo. La ideal, la de “no nos hemos buscado, nos hemos encontrado”
por coincidencia, el destino, o lo que sea.
... Veo que te acercas a mí sin ni siquiera verme…. y bam, nos vemos, nos miramos.
Sonríes, me miras con esos ojos marrones profundos y me dices “Holaa!”. Pones tu mano
en mi hombro, y me das dos besos. Me miras con esa mirada profunda, mezcla de
amabilidad, seducción y cariño. Y es cuando dices… ¿eso es todo?
Esa es la señal que estaba esperando desde hace tanto
tiempo! Tu afección por mí! La que nunca me demostraste, almenos claramente! Y allí está, la tengo, delante mía,
pronunciada con palabras, no me creo lo que está pasando y sin dudarlo, mis instintos saltan ante la señal, y lo beso
fuertemente, con pasión… toda la pasión que llevaba guardada durante años. Por fin, exteriorizada.
Que sepas que te quiero. Que eres mi más grande desafío pero
si el tiempo lo quiere, serás mi más grande logro también.
Ese es mi sueño.
De momento, lo que puedo decir es que seguir soñando y creyendo
en lo que te hace feliz es una manera de vivir. Eso sí, si quieres obtener lo que te
hace feliz, tienes que estar preparado para luchar y darlo todo y más.
Espero que os haya gustado mi historia…
Muchos besos para
todos J
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